Skip to content
mayo 7, 2012 / Ocularis

Los colores y el sexo

No, este post no va de sexo, siento la ambigüedad del título. Me refiero a las diferencias de género: cómo funciona la percepción de colores en un varón y en una mujer. Es cierto que un porcentaje no despreciable de la población masculina tiene algún tipo de discromatopsia congénita (hablo del daltonismo, principalmente), mientras que encontrar este tipo de alteraciones en una mujer es excepcional. Pero aparte de esto, la gestión de los colores que realiza el ojo es igual tanto en hombres como en mujeres. Y el procesamiento en la corteza visual primaria, también. Más allá de los defectos que he mencionado antes, no hay diferencias genéticas que hagan a uno de los dos sexos más hábil a la hora de discriminar colores.

Y sin embargo, hay diferencias, que tenemos que entender como adquiridas y debidas a factores ambientales. La anécdota que voy a contar a continuación me he hecho reflexionar sobre la precocidad en la aparición de estas diferencias. Es asombroso ver cómo en nuestro medio los roles de “hombre” y “mujer” comienzan tan pronto.

En mi consulta el proyector de optotipos (por llamarlo de alguna manera, porque es una pantalla de ordenador) tiene un modo en el que sale un círculo, que va cambiando de color al pulsar un botón en el mando a distancia. Es simplemente un punto de fijación, algo que llama la atención del paciente infantil. Esto es útil en la exploración estrabológica: tengo que tapar y destapar un ojo y el otro mientras mira a un punto lejano concreto. Para que no se despiste con mi mano tiene que haber algo ahí lejos que le llame la atención. Voy cambiando el color del círculo y le insto a que me vaya diciendo los colores. Cómo los diga de rápido o de lento o que se equivoque es indiferente: con ese juego de preguntas consigo que fije la vista los segundos que dura la exploración.

El caso es que hace poco vino a consulta una niña de cinco años, y como a todos le puse el círculo que va cambiando de color, mientras le exploro.

– Yo:  ¿Qué color es ese?

– Niña: Azul

– Yo: ¿Azul claro o azul oscuro?  – nuevamente la respuesta es indiferente: es simplemente una forma de mantener su atención.

– Niña: Azul caribe

Cinco años. La respuesta me hizo volver la cabeza y mirar el círculo de la pantalla, a pesar de que yo había programado la aplicación y sabía exactamente qué colores salían. Para el azul hay dos posibles:  el “cyan” y el “blue” de la paleta de colores del programa. No he trabajado mucho en ese aspecto del programa: me he limitado a poner los colores estándar que ya vienen configurados.

No sé qué esperaba ver en la pantalla, si palmeras o algo así, pero lo cierto es que la niña me descolocó. No lo dijo de forma repípi o repelente, no era pedantería o para llamar la atención. Por lo menos, a mí no me lo pareció. Lo dijo con total naturalidad, no para corregirme o hacerse la listilla. Supongo que lo de “claro” y “oscuro” se le quedaba corto, para ella ese azul era simplemente “caribe”.

Por supuesto, es una excepción. Pero si un paciente de tan corta edad tiene ya costumbre para discriminar de esa forma dentro de una gama de colores, era esperable que fuera una niña. Si nos ponemos a discriminar, tanto varones como mujeres podremos diferenciar y nombrar si nos enseñan. Pero no es algo que a un niño varón se le ocurra espontáneamente. Bueno, ni a un adulto.

Cuando me tocó hacer la reforma del piso y elegir color para las pareces, podía diferenciar entre un teja y un caldera, y podía decidir cuál me gustaba más, qué le iba mejor a la habitación y cómo afectaba a la iluminación. Si todo es ponerse. Pero esa “disciplina cromática” no cala. Una vez salgo del contexto en el que necesitas ese tipo de discriminación, cuando miro el círculo verde de la pantalla de la consulta, para mí no es “verde lima” o “verde esmeralda”, es simplemente verde.

 

Anuncios

2 comentarios

Dejar un comentario
  1. Shora / May 31 2012 10:45 am

    Jajaja, menos mal que no estaba bebiendo nada mientras leía que si no me atraganto al llegar a “azul caribe”. La educación en los primeros años influye mucho 🙂 Me recuerda muchísimo a esta genial viñeta del Jueves: http://bit.ly/Afl30b Oh, y a esta escala cromática especial http://bit.ly/95FkNl

    • Ocularis / Jun 1 2012 3:02 pm

      Jeje, gracias por los enlaces, son muy buenos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: