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enero 10, 2011 / Ocularis

Gafas gratuitas

Tanto en comentarios en el blog formal como en persona, ya he oído varias veces la protesta (en general en buen tono, entendámonos) de por qué la cirugía refractiva no la cubría la Seguridad Social. Lo de quitarse la graduación de un plumazo y no depender de gafas y lentillas gusta mucho, y desde hace mucho es una cirugía de mucho éxito. Entendiendo esa postura, y teniendo en cuenta que hace falta una razón muy contundente como para siquiera plantear la cuestión (sería un gasto difícil de asumir, incluso restringiéndolo a graduaciones altas), es difícil aducir razones médicas. Quiero decir: es muy cómodo no llevar corrección óptica, pero médicamente uno no está más sano si se opera de la miopía/hipermetropia/astigmatismo/presbicia. Y realmente, con unas gafas o unas lentillas, uno ve bien. Que sí, que puede ser incómodo, hay gente que no tolera las lentillas, que a veces las gafas dan menor calidad visual que operándose, y todo eso. Pero en general, alguien que tiene dioptrías, con unas gafas está bastante apañado. Nos puede gustar o no, pero es así. Así que, me temo que es una batalla perdida.

Sin embargo, relativamente pocos me han preguntado por qué el coste de las gafas no está incluido en la Seguridad Social. Y a mí esa me parece una pregunta mucho más pertinente. Alguien con unas pocas dioptrías y sin gafas o lentillas, tiene una incapacidad. De hecho, una buena parte de los que utilizan gafas, cuando se las quitan cumplen los criterios de ceguera legal. Si uno no se opera pero lleva gafas, no tiene una incapacidad visual, por lo que la “necesidad” de operarse es discutible. Pero cuando se tiene graduación, por lo menos a partir de unas dioptrías, necesita las gafas, no es algo opcional.

Podemos ir más lejos: en el caso de los niños, el no llevar gafas supone habitualmente un problema en el desarrollo visual. Si un niño no lleva bien las gafas, probablemente acabe con un ojo vago, una enfermedad que limitará su visión y no podrá curarse de mayor. Por lo tanto, el no poder pagarse unas gafas supone la aparición de una enfermedad.

Así que, si alguien me pregunta “¿por qué no se financian las gafas?”, no tengo una respuesta satisfactoria. Digo satisfactoria porque sí que se me ocurren motivos, pero no es nada satisfactorio: supondría un enorme gasto público que ningún gobierno tiene el mínimo interés de asumir. Por otra parte, sólo tendría sentido que la Seguridad Social ayudara o financiara (en parte o en su totalidad) las gafas (como ya hacen otros seguros, que no es una idea nueva) si se somete a algún tipo de control en su precio. Es decir, que no sea un artículo con esos márgenes de beneficios tan grandes. De la misma manera que hay medicamentos “de marca” y de medicamentos genéricos, y la evidencia científica apoya el uso de genéricos con sus correspondientes filtros de calidad, con las gafas se podría plantear lo mismo. El Estado podría poner a disposición de los ciudadanos un servicio básico de gafas, que cubren las necesidades visuales. O bien gratuitas o un precio bajo, cerrado y parcialmente subvencionado. Si uno quiera además una montura de moda o alguna característica adicional a los cristales, entonces se compra unas gafas por su cuenta. De esa forma, aparte de que personas con bajo poder adquisitivo pueden tener acceso a unas gafas (ya me ha pasado que el niño no se actualiza la graduación por problemas económicos), el precio de las “gafas privadas” estaría más controlado. Uno está dispuesto de pagar algo más por unas gafas más bonitas, pero no un precio desorbitado.

Pero bueno, es hablar por hablar porque esto no va a pasar.

 

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3 comentarios

Dejar un comentario
  1. Carmelo / Ene 12 2011 11:10 am

    Pues hace años, mas bien, muchos años, había unas ayudas para la compra de gafas y otros artículos ortopédicos.

    Como casi siempre, el problema es el dinero.

    • Ocularis / Ene 12 2011 11:53 pm

      Sí, y en algunas aseguradoras también dan ayudas, todavía. El problema es que la decisión de dar o retirar unos fondos a un sitio o a otro depende de criterios políticos. Si no hay una demanda activa para patrocinar las gafas, no invierten en ello aunque pueda redundar en una mejor asistencia sanitaria, más rentable que otras acciones. Se trata de que la gente esté contenta, no de que esté bien atendida.

  2. isabel pascual / Jul 18 2011 8:29 am

    Los criterios de inclusion de productos farmaceuticos y “medical devices” (productos que van desde stents hasta gafas, protesis, o algodones para limpiar heridas) en las listas de rembolso por parte de la SS o de las aseguradoras, son muy diferentes; Estas diferencias son debidas a razones historicas, de desarrollo de la estructura de gastos, a la diferencia de precios y volumenes de cada una de las dos categorias, y al lobbying the las companias comerciales involucradas en el sector.

    Si, como en los productos farmaceuticos, las gafas estuvieran normalizadas (monturas + cristales), y su precio estandardizado, habiendo pasado negociaciones, con estudios de HEOR con el ministerio de salud, podria procederse a una integracion total o parcial en el sistema de rembolso. Como este no es el caso… (tanto por parte de la fragmentacion de la oferta, como del componente de moda de la demanda) pues no ocurre…

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